Se terminarán los trapitos y encapuchados?

Desde chicos, nos enseñaron en la escuela acerca de determinados oficios e incluso, alguna vez hemos representado a alguno de ellos en las fiestas patrias: la vendedora de empanadas y pastelitos, el sereno, etc. Con el correr del tiempo fueron apareciendo en nuestra historia, nuevos personajes, nuevos oficios y así llegaron los “trapitos y encapuchados”.

No, no… no se confunda, no estoy hablando de los personajes adorables de las tiras de García Ferré, no es Trapito ni Paco Pum, son los trapitos que presionan a la gente, cuando estacionan su auto, exigiéndoles dinero por cuidarlo y son los encapuchados que hace varios años desfilan permanentemente por Buenos Aires, con garrotes en las manos, en forma amenazante, intimidante.

En cierta oportunidad, cuando estas manifestaciones de encapuchados pasó por Av. Pueyrredón, me acerqué a uno de ellos, de más de 70 años y le pregunté respetuosamente: Por qué van con esos fierros en la mano? El anciano me miró, no respondió y luego de seguir caminando, se dio vuelta y dijo: para cuidarnos entre nosotros. Yo me quedé preguntándome: para cuidarse entre ellos? De quienes? De los que vamos a trabajar o circulamos tranquilamente por la calle?

Parece que ahora, nuestro jefe de gobierno Porteño, Mauricio Macri, piensa tomar cartas en el asunto, ya que envió un proyecto para reformar el Código de Convivencia, proponiendo quitar de las calles a limpiavidrios, cuidacoches e impedir además, la circulación de manifestantes con el rostro cubierto.

El objetivo es dar mayor seguridad a la población y permiso a las fuerzas policiales para identificar a sospechosos ante la llamada de algún vecino. "Hay que cesar con la sensación de que en el espacio público todo vale, todo se puede hacer como si fuera de nadie", se indicó en la fundamentación del proyecto de ley.

Macri, asimismo, propuso actuar con mayor firmeza sobre aquellos que cubren sus rostros o portan palos durante manifestaciones. Las penas previstas son multas de uno a cinco días de arresto, pero el espíritu de la norma impulsa la acción directa e inmediata de la fuerza policial para disuadir esas acciones.

El jefe de gobierno pidió que el paquete de medidas no sea obstaculizado por diferencias "políticas".

Todos esperamos lo mismo, ya que a aquellos que no están de acuerdo, yo les preguntaría: Qué pasa si yo me tapo el rostro y salgo con un palo a la calle? Cuánto duro en una esquina? En cuanto a los supuestos “cuida coches”, con sus exigencias y sobre todo intimidando a las mujeres, es hora de que les hagan notar que la calle es pública y los automovilistas solo deben obedecer las indicaciones, estacionando en los horarios permitidos, e incluso exhibiendo en el parabrisa la boleta de estacionamiento que se compra en las tickeadoras.

Recoleta es uno de los barrios invadidos por estos señores, que se adueñan de la calle Azcuénaga, Vicente López y los fines de semana también de las adyacencias de la Plaza Intendente Alvear, provocando el enojo de los automovilistas que se acercan a la zona para disfrutar de un paseo y resultan intimidados por los “trapitos”.

Susana Espósito para www.conozcarecoleta.com.ar (3130)
Fecha publicación: 09/04/2010