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Escudo del barrio de Recoleta
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Veto a la actividad de los trapitos

El miércoles 1° de febrero, se publicó en el Boletín Oficial el veto a la ley que regulaba la actividad de cuidacoches, por considerar que contradecía a otras normas vigentes, según informó el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta y además, anticipó que el Gobierno porteño insistirá con el proyecto para prohibir la actividad.

De acuerdo al Código de Habilitaciones, el Ejecutivo porteño sólo puede otorgarle permisos para cuidar vehículos estacionados en la vía pública a “personas mayores de 18 años, con aptitud física disminuida, que no posean ingresos suficientes para la atención de sus propias necesidades y las de su grupo familiar y que acrediten buena conducta”. Y prohíbe que el cuidacoches exija el pago anticipado de sus servicios. Mientras, el Código Contravencional prevé multas de hasta $ 400 para el que “exige retribución por el estacionamiento o cuidado de vehículos en la vía pública sin autorización legal”. En la práctica, nadie es sancionado. Probar la contravención es difícil: hay que hacer la denuncia y conseguir testigos.

En Recoleta se puede ver permanentemente cómo los trapitos que están sobre la calle Azcuénaga (entre Vicente López y avenida Pueyrredón) y también en Vicente López (entre Azcuénaga y Junín) presionan a la gente para que les den una suma de dinero estipulada por ellos y muchas veces, las dueñas de los vehículos son mujeres, que se sienten intimadas y con temor a no darles dinero y que luego el auto aparezca rayado o con vidrios rotos. También hace dos meses, hubo una pelea entre trapitos, a las 15 horas en medio de la calle Azcuénaga, enfrentándose violentamente y con cuchillos, según nos contaron los dueños de un supermercado chino de la cuadra.

"Es muy difícil controlar a los cuidacoches", dijo Rodríguez Larreta.

Sin embargo, hablando con algunos vecinos de Recoleta, hemos llegado a la conclusión de que debería existir un registro de trapitos, la obligación de anotarse en monotributo como todos los ciudadanos que pagan sus impuestos y el mismo Gobierno debería establecer el monto que les cobrarían a quienes estacionen en la calle, pero... que realmente cuiden los vehículos, porque muchas veces, después de cobrar, desaparecen y lo de "cuidacoches" es una mentira. Por estas situaciones, no es fácil denunciarlos, ya que los vecinos tienen miedo.

La oposición, simplemente por oponerse, hace alusión a los centenares de desocupados, pero esos desocupados a los que defiende, son los que generan incomodidad e inseguridad en aquellos que trabajan y no pueden estacionar su coche porque deben pagar hasta $ 50, como han escuchado varios vecinos en el momento en que les piden a los automovilistas, o atenerse a lo que le pueda ocurrir al vehículo.

La vicejefa de Gobierno porteño, María Eugenia Vidal, opinó: “El espacio público le pertenece a todos y si hay situaciones sociales que atender, hay respuestas sociales del Gobierno de la Ciudad”.

Algo que es realmente coherente, porque así debe ser, el espacio público para el buen uso de todos.


www.conozcarecoleta.com.ar (3040) - Fecha de publicación (04/02/12)



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