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Escudo del barrio de Recoleta
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¿Qué son los Cinerarios?

El anuncio del Vaticano acerca de la prohibición de conservar en los hogares las cenizas de los difuntos o esparcirlas en otros espacios, como por ejemplo el mar, una cancha de fútbol, etc, generó todo tipo de comentarios, a favor y en contra.

El Papa Francisco dio a conocer la prohibición de ciertas prácticas funerarias a pocos días del Día de Todos los Santos y el de Todos los Difuntos, que se conmemoran el próximo 1° y 2 de noviembre. Es un llamado de atención con el fin de concientizar a los fieles acerca de una práctica que ha ido creciendo en los últimos años y el respeto en la forma de tratar el cuerpo o las cenizas de la persona fallecida, acorde al cristianismo.

Es por eso que cuando no es posible la inhumación del difunto, se permite la incineración de los cuerpos, desde 1963, pero las cenizas deben ser colocadas en cinerarios o en bóvedas.

El judaísmo y el islamismo prohíben terminantemente esta práctica. Para el judaísmo, la observación bíblica "ya que polvo eres y al polvo volverás" se sigue a rajatabla. Y en el islam, el miembro del Centro Islámico de la República Argentina Farías Al Sayer explicó que cuando el ser humano muere continúa siendo preservado: "El ser humano fue creado de barro, agua y de los minerales que tiene la tierra, y vuelve a esa misma esencia".

La Iglesia acepta tener lugares y espacios sagrados como los cinerarios para que las cenizas puedan ser puestas allí y que los fieles vayan a rezar a ese lugar, pero que sea de una manera digna y, sobre todo, “evitando manipulaciones de las cenizas o de creencias que no están de acuerdo con la Iglesia".

En Buenos Aires, más de un 50% de los porteños optan por la cremación y generalmente llevan las cenizas de sus seres queridos a los cinerarios que están en varias iglesias. Los requisitos que piden las parroquias son el certificado de defunción y la autorización de traslado de cenizas, que da el cementerio.

No temen que se agote la capacidad porque, según calculó que en un metro cúbico caben las cenizas de 5000 personas. Con excepción de la iglesia del Pilar, que limita su aceptación a las familias que participan en la vida parroquial, las demás iglesias reciben a todos.

Los cinerarios son espacios comunes para colocar las cenizas de los fieles muertos. Una fosa grande con un altar y una boca donde los fieles depositan las cenizas. Es un lugar común. Normalmente las cenizas quedan en una urna en una bóveda familiar, pero se supone que no es tan habitual tener la urna en el hogar. Si no se quiere llevar a un cementerio, puede llevarse a una parroquia, pero no hay que dejarla en la casa.

Las costumbres funerarias han ido cambiando a lo largo del tiempo y algunas son verdaderamente exóticas, por ejemplo la conversión de cenizas en joyas, una excentricidad que también prohíbe la iglesia católica.


www.conozcarecoleta.com.ar (2834) - Publicado: 31/10/16