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El sepulcro de Oscar Wilde

El 30 de noviembre se cumplen 117 años del fallecimiento de Oscar Wilde, novelista, poeta y dramaturgo nacido en Dublin-Irlanda, el 16 de octubre de 1854. Entre sus obras podemos citar: El príncipe feliz, El retrato de Dorian Gray y La importancia de llamarse Ernesto.

Es increíble pensar en los importantes cambios acontecidos desde su muerte hasta la actualidad, impensados para su época. Es sabido que la homosexualidad siempre existió, pero era más disimulada y severamente castigada, como le ocurrió al escritor, que había sido encarcelado en Inglaterra, por dos años, por inmoralidad, debido a que mantenía relaciones homosexuales sin esconderse.

En la actualidad, son muchos los logros obtenidos por la comunidad LGBTIQ (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, y la 'I' es por los intersexuales (antes conocidos como hermafroditas). 'Q' por el término queer (raro en Inglés). Han batallado para concientizar a las sociedades y para sentirse aceptados e incluidos, luchando además por tener los mismos derechos que los heterosexuales, como por ejemplo el matrimonio igualitario.

Poco después de haber sido encarcelado, Wilde, arruinado moral y económicamente, falleció en París y después de su muerte, sus obras volvieron a venderse. Con los derechos de sus obras, los amigos compraron un terreno en el cementerio del Père Lachaise y un donante anónimo entregó una cantidad de dinero muy importante para su sepulcro, con la única condición de que la hiciera el escultor Jacob Epstein.

Así se hizo y la tumba diseñada por Epstein fue inaugurada en 1914. Un bloque de piedra de 20 toneladas fue cincelado para crear una figura alada parecida a la Esfinge emprendiendo el vuelo hacia adelante con sus alas extendidas. La estatua se basa en el poema de Wilde “La Esfinge”. Desde sus inicios, la escultura fue celebrada por algunos y otros la consideraron obscena, ya que el ángel-esfinge exhibía sus genitales que, además, no eran para nada discretos.

En 1912, tras haber traslado la escultura de su taller londinense a París, el escultor había ido al cementerio para ultimar unos detalles y se encontró con la sorpresa de que su obra estaba cubierta y vigilada por unos gendarmes. El sexo del ángel-esfinge estaba cubierto, y las autoridades le pidieron conmutar dichas partes con una castración o bien esconderlas tras una hoja de parra. El monumento pasó dos años oculto de la vista pública y bajo vigilancia. De nada sirvieron las protestas de artistas de todo el mundo, al final se decidió, en contra del artista, por la solución de taparlo, y el albacea de Wilde sugirió que sea en forma de mariposa (la cual poco duró y quedaron las partes pudendas expuestas).

Epstein a manera de protesta no asistió a la inauguración (1914). A partir de 1950 la tumba se convirtió en un verdadero lugar de peregrinaje, en especial, de la comunidad gay, lo que hizo que la escultura tuviese más notoriedad, siendo en 1961 tristemente vandalizada con la destrucción de las "polémicas" partes, que contrastaban, notablemente, con la superficie del resto de la escultura, ya que brillaba por el toqueteo que los peregrinos realizaban en el sexo de la esfinge.

Según algunos chismosos de la época, dos damas inglesas que un día paseaban por el cementerio, se escandalizaron ante la visión de aquella estatua, con tales partes genitales al aire, así que agarraron rocas del camino y las golpearon hasta desprenderlas. Finalmente, el miembro viril de la esfinge, estuvo usándose de pisapapeles en una de las oficinas de conservación del cementerio.

Pero hay algo que ha hecho aún más popular este monumento: los besos marcados sobre la lápida, una huella de carmín que sirven para rendirle homenaje junto a otras inscripciones espontáneas.

Las manchas de lápiz de labios de color rojo se habían filtrado en la piedra y son casi imposibles de borrar sin dañar la estatua, por eso, en 2011, para celebrar el 111º aniversario de la muerte de Oscar Wilde, las autoridades levantaron una barrera de vidrio que rodea la tumba. Ahora los turistas dejan sus besos en el cristal. No se pueden poner puertas al campo.


www.conozcarecoleta.com.ar (4112) - Publicado: Jueves 30/11/17