www.conozcarecoleta.com.ar


Escudo del barrio de Recoleta
Escudo del barrio
de Recoleta



Visitante Nro.

Regularían la venta de cerveza artesanal en la Ciudad

Durante este año han abierto gran cantidad de cervecerías en Buenos Aires y por eso, los legisladores del bloque oficialista presentaron un proyecto para establecer normas para su funcionamiento.

cervecerias en Buenos AiresLa mayoría de los locales donde se vende cerveza artesanal se han abierto en Palermo, Recoleta, San Telmo y Belgrano. En general, tienen tablones con caballetes y butacas altas y también en las veredas, algunas tienen pequeñas mesas altas para que los grupos de jóvenes se ubiquen alrededor de ellas y compartan diferentes tipos de cervezas. Hay para todos los gustos. Algunos bares también recargan envases para llevar a la casa.

El boom es tan grande que por eso surgió la preocupación por las condiciones en que se produce y se vende el producto y por eso, algunos legisladores presentaron el proyecto para regular la venta, fraccionamiento y recarga.

El proyecto, firmado por los legisladores Roberto Quattromano (mandato cumplido), Francisco Quintana, Daniel Del Sol, Cristina García y Mercedes De las Casas, pretende "garantizar la higienización de todo el sistema de fraccionado de cervezas y de los envases que se utilicen para dispensarlas a granel, tanto las cervezas tiradas con el modo de choperas como las artesanales que se fraccionan a pedido del consumidor y que pueden ser envasadas para su consumo fuera del comercio".

Algunas cervecerías de las más antiguas, como es el caso de Buller, en Recoleta, se mostró a favor del proyecto. "Me parece que está bien, las fábricas de cerveza artesanal tienen que tener habilitación y hay muchas que no cumplen con el trámite. Nosotros tenemos fábrica propia y le compramos a otros productores, que tienen habilitación. No sé si todos lo hacen". Merino, uno de los socios de Buller, asegura que en el local tienen inspecciones de higiene cada "cada tres, cuatro meses" y cuenta que venden siete clases de cervezas artesanales y que la que más sale es la Honey (con miel).

Los requisitos para tener habilitados los locares son: "deberán aprovisionar sus máquinas de expendio de cerveza tirada o artesanal con los robinetes, las canillas y los demás elementos del sistema de fraccionamiento, fabricados en acero inoxidable o aluminio convenientemente tratado para no alterar el contenido. Los recipientes accesorios también podrán estar fabricados en vidrio. Las tuberías podrán ser de manguera atoxica mallada u otros materiales permitidos y aprobados por la autoridad de aplicación, según las especificaciones del Código Alimentario Nacional".

Los locales que ofrezcan rellenado de envases provistos por el cliente deberán ser de vidrio o de acero inoxidable con tapa hermética. "Los usuarios que provean sus propios envases o recipientes para obtener la cerveza artesanal serán responsables de higienizarlos previamente conforme las normas y recomendaciones de salubridad vigentes, a fin de asegurar la eliminación de elementos patógenos, y certificar la limpieza interior y exterior de los mismos en procura de resguardar la calidad y conservación adecuada del producto", señala el proyecto.

Los envases que provea el local, la norma establece que los growlers "podrán ser de vidrio y además se permitirá el expendio en envases descartables". El proyecto establece que todo el proceso de llenado, sellado y precintado de la cerveza deberá realizarse a la vista del público y bajo la supervisión directa del comprador. "Dicho procedimiento deberá reglamentarse para que se asegure la inviolabilidad del envase, evitar la adulteración de su contenido y mantener la pureza de la bebida mientras el recipiente no sea abierto para el consumo", señala el texto.

Asimismo, fuentes de la Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad señalaron que en las cervecerías "como en todos los bares y restaurantes, se controla que no haya insectos ni roedores, la cadena de frío, que los productos estén rotulados y que los empleados tengan libreta sanitaria y hayan hecho el curso de manipulación de alimentos". "También se verifican las condiciones de elaboración (en el caso de que la bebida se produzca en el lugar), pero no controlamos la cerveza, a menos que alguien diga que se intoxicó, aunque no hay ninguna denuncia contra cervecerías por esta cuestión", informó la fuente.

El consumo de cerveza tirada y artesanal es un hábito que ya está instalado en la Ciudad. Creemos que esta ley fortalecerá la actividad porque brindará mayor seguridad higiénica y bromatológica", señaló el legislador Del Sol.


www.conozcarecoleta.com.ar (4495) - Publicado: Jueves 14/12/17